No recuerdo mi primer día en una biblioteca porque mi casa era ya una biblioteca. Recuerdo ver títulos de libros incomprensibles para mi, letras doradas sobre fondos de piel; recuerdo recortes de periódico escondidos entre las páginas y recuerdo también la magia que se producía al abrir cualquiera de ellos. Abría Vida en el campo y quería ser granjera, Trubloff y la balalaika y quería viajar por la nieve, ser cíngara. ¿Y tú, recuerdas tus primeros libros?, ¿tu primer contacto con una biblioteca?
