Una familia de Coeur d’Alene (Idaho) decidió que el gran tocón de un álamo de 110 años de antigüedad, en lugar de ser desenterrado y destruido, sería el escenario perfecto para una biblioteca.
El árbol estaba resultando peligroso y ya había vivido el doble de lo habitual. La idea fue de la madre, Sharalee Armitage Howard, bibliotecaria, artista y encuadernadora de libros. Lo esculpieron desde el interior, colocando una estantería y decorándolo con un pequeño tejado. También pusieron una puerta cristalera que le da un aspecto mágico, de cuento. La biblioteca cuenta además con iluminación interior y exterior, y unas escaleras que permiten un fácil acceso.
Los transeúntes pueden llevarse algún libro a casa o donar ejemplares. Es una «Little Tree Library» inspirada en las «Little Free Libraries» de otros lugares del mundo. ¡Nos encanta!

Aquí podéis ver un vídeo
Y aquí leer más sobre esta pequeña gran biblioteca