Existe una gran variedad de chocolates con características diferentes, aunque todos presentan un elevado porcentaje de azúcares y grasas.
El chocolate es considerado como un alimento superfluo, es decir, que es un alimento que, según los nutricionistas, no es necesario tomar dado que sus aportes nutricionales pueden ser ingeridos en otros alimentos que contienen menos grasas y menos calorías que el chocolate.
Pero estas grasas y calorías no son las mismas en todos los tipos de chocolate:
El Chocolate Negro: Este chocolate debe contener al menos un 43% de cacao. Cuanto mayor es el contenido de cacao, más amargo resulta su sabor, y menor es el porcentaje de azúcares y grasas.
El Chocolate con Leche: El chocolate con leche es tan simple como su propio nombre indica, es simplemente chocolate normal al que se le ha añadido leche.
El Chocolate Blanco: Este chocolate está hecho a base de manteca de cacao, azúcar y materias sólidas de la leche.
