Agricultoras, médicas, ingenieras, empleadas domésticas, maestras, científicas, conductoras, obreras de la construcción… Cada vez son más los trabajos desempeñados por las mujeres y cada vez es más común encontrarlas ocupando puestos de responsabilidad. Pero también es cierto que aún hay muchas barreras que impiden que sea efectiva la igualdad entre hombres y mujeres en el plano laboral: Desde el llamado «techo de cristal» hasta las diferentes formas de esclavitud contemporánea.
Hoy 2 de diciembre celebramos el Día Internacional para la Abolición de la Esclavitud, que coincide con la jornada de la Campaña «Pinta tu Mundo de Naranja» de la ONU dedicada a la Mujer y la Economía. La trata de personas, la explotación sexual, el trabajo infantil, el matrimonio forzado y el reclutamiento forzoso de niños y niñas para utilizarlos en conflictos armados, son situaciones que debemos denunciar y combatir. El empoderamiento económico de las mujeres es una herramienta eficaz para lograrlo ya que de este modo no sólo acceden al mundo laboral, sino que colaboran en el crecimiento económico de sus comunidades, contribuyen a erradicar la pobreza y se sitúan en un escenario desde el cual cuentan con más herramientas para luchar contra cualquier tipo de violencia ejercida contra ellas.