Los matrimonios precoces, la nula independencia económica, o la inexistente libertad para tomar sus propias decisiones son, entre otras, algunas de las causas que provocan que millones de mujeres y niñas pongan en riesgo su salud. Las mujeres de muchos países en vías de desarrollo sufren las consecuencias de embarazos no deseados, gestaciones complicadas, y enfermedades derivadas de partos en condiciones precarias. Ponen en riesgo su vida y la de los recién nacidos.

Por otro lado, la falta de derechos se suma a la estigmatización que sufren aquellas mujeres que sometidas sexualmente han sido contagiadas por el SIDA u otras enfermedades de transmisión sexual. La imposibilidad de acceder a tratamientos médico-sanitarios apropiados agrava la propagación de estas enfermedades, así como la exclusión total de las mujeres que las padecen.
La igualdad de genero y el respeto a los derechos humanos son las perspectivas desde las que diferentes organizaciones humanitarias trabajan para tratar de cambiar las condiciones de millones de mujeres y niñas.