La Barraca

Cuando este año celebramos el 75 aniversario de nuestro colegio lo hacemos recordando a todos los profesores y alumnos que han pasado por Estudio, a cuantos han dado forma y sentido al proyecto pedagógico iniciado por Jimena Menéndez-Pidal, Carmen García del Diestro y Ángeles Gasset. Una historia compartida que está íntimamente ligada a la Institución Libre de Enseñanza y a la consideración de la educación como pilar fundamental que hace de los individuos personas libres.
“Los curritos” o el Auto de Navidad no se entenderían del todo si no es dentro del espíritu derivado de la Institución Libre de Enseñanza, de la hermandad lejana con grupos como el “Teatro del Pueblo” o “La Barraca”. Precisamente fue un 14 de abril de 1936 cuando echó el telón en Barcelona La Barraca, poniéndose fin a casi cinco años de representaciones por diferentes pueblos españoles.

La mujer y los conflictos armados

“Había seis soldados y entraron a mi casa, recuerda una mujer congolesa, con la mirada fija y triste. “Inmediatamente me apuntaron con las armas, relata otra sobreviviente con su pequeño hijo en brazos. “Me preguntaron, ‘¿quieres vivir o morir?'»

En la mayoría de los conflictos armados que sacuden el mundo, el campo de batalla pasa del terreno al cuerpo de las mujeres y niñas. Miles de ellas son secuestradas, tratadas como mercancía susceptible de ser «usada» a conveniencia de los hombres, violadas sistematicamente, asesinadas. Pasan de ser personas a herramientas a través de las cuales infringir un daño perdurable en el adversario: inmediato, mediante el daño directo a sus victimas, y diferido en el tiempo a través de embarazos no deseados, mutilizaciones, muertes sumarias.

El papel de las mujeres en la paz y la seguridad

La ONU y otros organismos internacionales están esforzándose en prevenir estas y otras tácticas específicamente dirigidas contra las mujeres y niñas en zonas de conflicto. Las consecuencias de la guerra son devastadoras para la población, pero a menudo las mujeres tienen a su disposición menos recursos para protegerse, y con frecuencia representan, junto con sus hijas e hijos, la mayor parte de las poblaciones desplazadas y de refugiados.

El Representante Especial del Secretario General sobre la Violencia Sexual en los Conflictos, perteneciente a la ONU, elaboró un programa prioritario de cinco puntos:

  1. poner fin a la impunidad;
  2. empoderar a la mujer para obtener reparación y hacer valer sus derechos;
  3. movilizar el liderazgo político;
  4. aumentar el reconocimiento de la violación como táctica y consecuencia de los conflictos; y
  5. garantizar una respuesta coordinada del sistema de las Naciones Unidas a través de la red interinstitucional de la Iniciativa de las Naciones Unidas contra la Violencia Sexual en los Conflictos.